Javier Mateo: ” Decir sus nombres es un homenaje, un recuerdo y, sobre todo, es una cuestión de justicia para resarcir la deuda que la historia tiene con ellos”

Carmen Gómez Soto ” Este acto es un paso paso más para que un día se reconozca lo que pasó, que se recoja en los libros de texto y que todo el mundo pueda saber lo que ocurrió”

Organizado por Ganemos Toledo, este domingo, 14 de abril, día de la Segunda República, se ha celebrado un acto en el cementerio municipal para rendir homenaje a las 223 personas fusiladas a manos del régimen franquista y enterradas en 20 fosas del recientemente dignificado ‘Patio 31’. Los familiares de las víctimas, que han estado presentes en este acto, han escuchado los nombres de sus seres queridos, en la lectura de todos y cada uno de los allí enterrados, un acto que busca recuperar la memoria histórica.

El portavoz de Ganemos Toledo, Javier Mateo, ha manifestado en su intervención que decir sus nombres es un “homenaje, recuerdo y sobre todo una cuestión de justicia para resarcir la deuda que la historia tiene con ellos”. Una deuda señaló, que tanto su país como su ciudad tienen con ellos por haberles asesinado dos veces “Una en la tapia de este mismo cementerio y la otra a lo largo de todos estos años en los que sus sepulturas han estado dejadas y abandonadas, sin que sus familiares tuvieran dónde dejar unas flores”.

Javier Mateo ha enumerado algunos avances conseguidos en años anteriores como la eliminación del callejero fascista, la retirada de placas y la dignificación del ‘Patio 42’ y se ha referido a este acto, celebrado el día de la proclamación de la II República, como “otro paso en el trabajo de recuperar la memoria, dignificar a nuestros muertos y de reparar en parte la tragedia de sus familias”.

Mateo ha querido remarcar que los hombres y las mujeres a los que “hoy sacamos del olvido” no fueron víctimas de una guerra, sino de una “estrategia salvaje, sangrienta y planificada de exterminio, de todo aquel sospechoso de cualquier cosa que sonara a libertad, pensar por uno mismo o simplemente atreverse a reivindicar sus más básicos derechos”.

El portavoz de Ganemos Toledo ha declarado que la dignificación de este ‘Patio 31’ así como el 42 han sido posible gracias al apoyo de todos lo que “hace cuatro años hicieron que Ganemos Toledo pudiera entrar en el Ayuntamiento y formar gobierno”, aunque ha reconocido que aún queda trabajo por hacer y ha declarado confiar en que “la siguiente corporación no olvide los patios 17,19 ó 43, que aún quedan por dignificar”.

Javier Mateo resaltó la importancia de actos como éste para no olvidar lo que costó conquistar las libertades en este país y pidió estar en alerta, “ante los intentos neofascistas de involución democrática y los ataques al feminismo, a la libertad de expresión, a la propia recuperación de la memoria”, tras lo que lanzó una enérgica llamada a la acción, “salgamos todas a votar y démosles una lección”.

Por último, agradeció el trabajo de “los que nos precedieron en el Ayuntamiento” y a los que hoy se han volcado “documentando, estudiando y hablando con familiares”, especialmente a la historiadora Nati Rodrigo, el archivero municipal Mariano García y a “mi infatigable compañera Carmen María Duarte”.

Carmen Gómez Soto, familiar de uno de “una de las víctimas del franquismo”, asesinado de un tiro en la cabeza el 22 de julio de 1941 y enterrado en una fosa común junto a 20 personas más en el ‘Patio 31’, tras estar encarcelado un año en la cárcel de San Bernardo de Toledo, ha tomado la palabra para hablarnos de su abuelo Florencio. “Víctima del régimen franquista, nacido en Añover de Tajo, que trabajó de jornalero en el campo. Era buena persona y mejor padre. Su único error fue estar al lado del gobierno elegido democráticamente y presidente del comité de su pueblo”

Emocionada, ha declarado como hoy, 79 años después, “el pacto de silencio y la Ley de Amnistía siguen protegiendo la dictadura franquista y olvidando e ignorando a sus víctimas”  y ha compartido con los asistentes a este acto homenaje un par de cartas, incluida la última que escribió su abuelo, cosió y ocultó entre su ropa para que llegara a su mujer y donde le recomienda a ésta que “se quite de comer si es necesario y pague para que sus hijos aprendan a leer y algún día puedan leer la historia y sacar la conclusión de por qué murió su padre”. Una historia personal, como la de muchos, que “no ha sido escrita ni incluida en los libros de texto de las escuelas”, dijo.

Ha querido agradecer y mencionar a familiares suyos y de otros asesinados y enterrados en este Patio como su abuelo y muy especialmente a Javier Mateo y Carmen María Duarte “por asumir la responsabilidad de dignificar el ‘Patio 31’. consciente de que es un paso más para que “un día se reconozca lo que pasó, que se recoja en los libros de texto y que todo el mundo pueda saber lo que ocurrió”.

El acto se ha cerrado con un momento emotivo y de recogimiento, ambientado musicalmente por el violinista Israel Guerrero, en el que se ha dado lectura a los nombres de todos y cada uno de los fallecidos  y fallecidas, enterrados en este ‘Patio 31’.